Con el número de muertos por la violencia relacionada con la prohibición de las drogas en México en cerca de 600 hasta el momento este año, el país parece estar de camino hacia equiparar o exceder las 2.000 muertes en la guerra a las drogas informadas el año pasado. Aunque los operativos militares autorizados por el presidente entrante Felipe Calderón del Partido Acción Nacional (PAN) hayan resultado en arrestos y redadas de drogas, no parecen haber causado ningún impacto considerable sobre el negocio multibillonario de ofrecer a los estadounidenses las drogas ilegales que ellos exigen.

Los primeros ruidos sucedieron a mediados de la semana pasada, cuando Javier González Garza, el presidente diputado del PRD en la Asamblea, pidió un fin a la guerra a las drogas. La interminable guerra contra los dichos carteles de las drogas es infructífera, dijo él en una entrevista publicada en la página web del partido.
“No podemos seguir con este asunto mientras sigamos pensando que vamos a combatir el problema del narcotráfico sin medidas más radicales”, dijo González Garza. “Una de ellas tiene que ser la legalización de las drogas en Estados Unidos. Porque la legalización de las drogas, lo voy a decir muy tranquilamente, lo que yo pienso es que el mercado más grande está en Estados Unidos, y por lo tanto, allá es donde si lográsemos un asunto internacional en donde pasáramos a otro nivel, se legalizará el consumo de cierto tipo de drogas, entonces eliminaríamos este tipo de cosas que están sucediendo”, dijo.

Entonces, el viernes pasado, el senador perredista René Arce Islas, secretario de la Comisión de Seguridad Pública del Senado, propuso el "Acuerdo Nacional contra el Crimen Organizado", incluso la legalización de las drogas. Terminar la prohibición de las drogas es polémico, pero razonable, dijo Arce. “Evidentemente es una acción radical que genera mucha controversia, pero si la analizamos con madurez y serenidad, evaluando los pros y los contras, los riesgos y potenciales beneficios, no habría que descartar, en determinado momento, el poder llegar a un acuerdo tipo que, desde nuestro punto de vista y de muchos especialistas, acabaría con el narcotráfico y la delincuencia que lo acompaña”.
El PRD y sus aliados controlan 157 escaños de los 500 de la Asamblea, en tanto que el PAN controla 206 y el partido de la ex “dictadura perfecta”, que gobernó a México durante siete décadas, el PRI, está reducido al tercer puesto con 106 escaños. En la última sesión legislativa, un proyecto que habría despenalizado la tenencia de drogas en México estuvo a punto de ser aprobado cuando la presión de los Estados Unidos hizo que el entonces presidente Vicente Fox retrocediera. ¿Será que otro año de horrores relacionados con la prohibición de las drogas llevará a un resultado diferente de esta vez?


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